ELLOS TE OFRECEN SU MANO
martes, 1 de septiembre de 2015
LOS PROTECTORES INVISIBLES DE C.D. LEABDETER
No hace muchos años, la hija menor de un obispo anglicano salid a pasear con su madre por las calles de la ciudad en donde vivían, y al cruzar inadvertidamente de una a otra acera, la niña fue atropellada por los caballos de un carruaje que embocaba por la esquina. Viéndola su madre entre las patas de los animales, abalanzóse con el natural temor de que hubiese recibido grave daño; pero la niña se levantó ilesa del suelo, diciendo: «¡Oh mamá! No me he hecho daño, porque un alguien, vestido de blanco, evitó que los caballos me pateasen, ahuyentando de mí todo temor.»
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