los angeles de la guarda existen
ELLOS TE OFRECEN SU MANO
sábado, 30 de enero de 2016
Desde Piracicaba (Brasil) me escribía una religiosa que en esa misma ciudad donde vive, apareció en todos los periódicos un caso, considerado milagroso. Una señora se había cambiado de casa, aunque todavía faltaban algunos detalles. Su hijo, de cinco años, se subió a la ventana para ver la calle y se cayó desde una altura de seis metros al suelo de cemento. Y no se hizo absolutamente nada. El niño dijo que un joven con una blusa lo había cargado sobre su cuello. Todos creyeron que había sido su ángel, a quien su madre tenía mucha devoción. Otro ejemplo. Una mañana acompañé a otra hermana al médico. Salimos pronto de nuestro monasterio para aprovechar e ir a confesarnos las dos con el padre Gabriel de los Siervos de María. El padre Gabriel era un hombre santo y tenía muchos dones de Dios, en particular el don de profecía. Su confesionario era muy concurrido. Fuimos las dos y nos confesamos. El padre nos preguntó a dónde íbamos. Le contestamos que íbamos al médico, pero que teníamos miedo de no llegar pronto a la consulta, porque era ya tarde. El padre Gabriel nos dijo sencillamente: “Vayan tranquilas que yo las encomiendo a mi ángel de la guarda”. Al llegar a la puerta del hospital, nos viene al encuentro un joven, lo recuerdo perfectamente. Tenía un abrigo, que le llegaba a las rodillas, pantalones largos y, sobre todo, un rostro tan límpido y puro... Aparentaba unos 25-30 años. Nos dice: “Ustedes van a consulta con el doctor tal (no recuerdo su nombre)”. Sí, le contestamos, un poco 21 extrañadas de que supiera dónde íbamos. Nos dice: “Vengan conmigo”. Le confiamos nuestro temor de no ser atendidas pronto. Y nos contesta: “Yo las acompaño”. Vamos con él al consultorio. La sala de espera está llena de gente. El joven toca la puerta del consultorio y entra. Sale después de unos minutos y nos dice que el doctor nos atiende las primeras, cuando salga el paciente que está atendiendo. Sale el paciente y el doctor nos atiende. Terminada la consulta, queremos agradecer al joven. ¿Quién era? ¿Un enfermero? Todos se miran. Nos dicen que nosotras entramos solas y que no vieron a nadie que nos acompañara ni que entrara y saliera del consultorio. Nosotras concluimos que era el ángel del padre Gabriel. No lo vimos más. Pero su rostro lo tengo todavía grabado en mi memoria; sobre todo, su expresión extraordinariamente límpida y luminosa.
Una consagrada me escribía: Yo tenía 15 años e iba regularmente a la iglesia después de las clases. Una tarde de invierno, iba hacia la iglesia, rezando. En la calle 39 Morse Melvin, Últimas visiones, Ed. Edaf, Madrid, 1996, p. 105. 40 ib. p. 110. 20 no había nadie ni oí pasos. De pronto, di un salto al lado izquierdo, movida por una fuerza interior inexplicable. Y, en ese momento, una mujer, que había intentado cogerme por la espalda, al perder el equilibrio, cayó al suelo dando un gran grito. Yo, inmediatamente, corrí a la iglesia. Estoy segura que fue mi ángel, quien me movió instintivamente. Luego descubrí que esa mujer era prostituta e intentaba cogerme para llevarme a la casa de prostitución muy cercana al lugar. Nunca olvidaré la protección de mi ángel.
He aquí lo que me refirió la esposa de un presentador de televisión, conocido en todos los Estados Unidos. Me explicó cómo le había salvado su ángel de la guarda de una violación inevitable: Una noche, se me averió el coche en una carretera muy transitada. Tuve que retirarme al arcén y aguardé sentada. Un coche se detuvo delante de mí, pero yo esperaba la llegada de la policía, así que a través del parabrisas, le hice señas de que siguiera su camino. No me hizo caso y pensé que no había visto mis gestos, de modo que bajé la ventanilla para decirle que prefería aguardar a la policía. Entonces, el hombre salió de su coche, se acercó al mío e introduciendo el brazo me arrebató la llave. Cuando protesté, me abofeteó, al tiempo que me decía que pasara al otro asiento. Luego entró en el coche y me apuntó con una pistola. Me ordenó que me quitase los pantis y la ropa interior. Yo estaba muerta de miedo. No quería que me violase ni tampoco que me disparase un tiro, pero temí que pudieran sucederme las dos cosas. Traté de hacer lo que quería, pero perdí el control de los nervios y aquel individuo se enfureció. De repente, el coche se llenó de una luz intensísima. Pensé que se había detenido otro vehículo, pero, cuando volví la cabeza, no vi a ninguno. El violador dijo: ¡Oh Dios mío! Entonces, comprendí que la luz surgía del interior del coche, exactamente entre nosotros dos. Y apareció un hombre en el seno de esa luz. Respiré al verle. El violador abrió la puerta y echó a correr. En aquel momento, la luz y el hombre desaparecieron y quedé sola en la oscuridad 40 .
lunes, 25 de enero de 2016
LA ESPECIAL RELACIÓN DE LOS NIÑOS CON LOS ÁNGELES
Por grandes que sean las diferencias de criterio entre los especialistas en el mundo infantil, existe consenso en que los primeros siete años son cruciales para el desarrollo y maduración futuros. La intensidad y audacia en los juegos y relaciones, sea con amigos reales o «invisibles», es una muestra de receptividad hacia el mundo espiritual. Generalmente se piensa que, a medida que el niño se va familiarizando con el pensamiento racional, pierde buena parte de la frescura e inocencia que caracterizaban esos años. Sin embargo, en el libro Children and Angels (Los niños y los ángeles) la escritora británica Clennyce S. Eckersley ofrece otra visión del mundo de los adultos, pues ella opina que nunca se llega a perder del todo ese don infantil.
Los investigadores británicos David Hay y Rebecca Nye llevaron a cabo un estudio durante tres años sobre la espiritualidad de la infancia y descubrieron que la mayoría de los entrevistados tenía creencias profundas y experiencias espirituales significativas desde edades muy tempranas. Los niños están convencidos de que poseen su propio ángel de la guarda y no cuestionan la misión de estos seres. Y los más pequeños, con independencia de su origen cultural, hablan de los ángeles con total naturalidad, como si se tratara de amigos de toda la vida.
En muchas sociedades se cree que los bebés de pocos meses poseen la capacidad innata de «ver» más allá de nuestra dimensión física. Este don clarividente desaparece gradualmente con la edad y al llegar a los doce años se han perdido todos o casi todos los vínculos con el mundo espiritual. En la investigación preparatoria de este reportaje he escuchado y leído relatos de muchos padres convencidos de la profunda afinidad existente entre niños y ángeles. Por lo que se refiere a los más pequeños, los padres coincidieron al describir una escena que se repite con frecuencia: el bebé mira fijamente a un punto de la habitación, generalmente el techo, y en un momento dado sonríe o ríe, como respuesta a alguna forma de comunicación invisible; a menudo extiende sus manos hacia arriba, como si esperara que un ser invisible le cogiera en brazos.
Los bebés y los ángeles
Tampoco es inusual escuchar relatos de bebés que han sobrevivido milagrosamente tras caer de pisos altos, o en accidentes de tráfico donde mueren los padres pero los pequeños se salvan. Son muchos los que no dudan en atribuir estos sucesos a los ángeles de la guarda. Un ejemplo de este tipo de «rescate angélico» ocurrió en el verano de 1998 en Inglaterra, cuando un hombre llamado Jack llevó a su nieto de trece meses a dar un paseo en coche. Por razones desconocidas, Jack perdió el control del coche y cayó por el precipicio que había a un lado de la carretera. Fue lanzado fuera del vehículo y murió en el acto. Su nieto permaneció dentro del coche durante 72 horas, hasta que fue encontrado vivo y en buen estado de salud por un joven que hacía senderismo en la zona. El coche estaba oculto por una maleza muy espesa y protegido de los rayos del Sol y las inclemencias del tiempo. Durante la vista judicial del caso, todo el mundo hablaba de un milagro, incluso la magistrada. También el policía encargado de las investigaciones dijo que algo o alguien que no era de este mundo había cuidado del niño, salvaguardando su vida.
EL SALVADOR DE LUCY
En los hospitales de todo el mundo se puede asistir diariamente a numerosos prodigios producidos gracias a la tecnología y a la rápida intervención en pacientes que hubieran muerto sólo unas décadas atrás. Pero un milagro auténtico, un caso para el que médicos y enfermeras no encuentren ninguna explicación, es algo muy diferente. Sin embargo, no faltan los ejemplos. Uno de ellos es el caso de Lucy, una niña inglesa de 4 años que ingresó inconsciente en el servicio de urgencias del hospital Santa María de Paddington, en Londres, tras haber sido atropellada por un camión.
El aspecto de Lucy era tal que las dos doctoras de guardia, Judith y Jenny, no pudieron evitar estremecerse a pesar de tener experiencia en accidentes de todo tipo. Parece ser que acompañaba a sus padres mientras caminaban por Edgware Road, una de las calles más concurridas de Londres. Sin previo aviso, la niña se precipitó en la calzada y se metió literalmente bajo las ruedas del camión, que no pudo frenar a tiempo. Todo el tonelaje del vehículo pasó sobre el cuerpo de la pequeña.
Después de examinarla, las dos facultativas no daban crédito a sus ojos, ya que sólo le encontraron un pequeño cardenal en el hombro. Mientras la llevaban al departamento de radiología, la niña abrió los ojos y preguntó que «dónde estaba el hombre vestido de blanco brillante». El radiólogo pensó que se refería a é1, ya que, como todos los médicos, vestía bata blanca, pero la niña repetía que ella hablaba del «hombre con el vestido largo que brillaba». Una de las doctoras intentó tranquilizar a Lucy, pensando que todo era producto de su imaginación, pero la niña mantenía su relato con tenacidad, insistiendo en que aquel personaje luminoso le había acariciado las mejillas mientras la cogía en brazos para evitar que las ruedas del camión aplastaran su cuerpo. Unos minutos después se durmió y no despertó hasta pasadas veinticuatro horas. Transcurrido ese tiempo se le practicaron todo tipo de pruebas y análisis, pero, salvo el pequeño cardenal del hombro, no encontraron nada. Nadie podía creer lo que estaba pasando, ya que el conductor del camión recordaba el ruido producido por las ruedas cuando supuestamente pasaron sobre el pequeño cuerpo y un testigo confirmó que esa versión era cierta. Pero Lucy insistía en que el hombre de blanco le había salvado la vida. Muchos afirmaron sin ningún género de duda que ese «hombre» era su ángel de la guarda.
EL SUCESO DE BEATRICE DE 1950
Hay casos de sincronicidad,que es la forma invisible y anónima en que las fuerzas angelicales o divinas nos envía su amor que actúa de manera colectiva.Estos son algunos ejemplos:
Después están los casos de sincronicidades colectivas,en que estos sucesos salvan la vida de muchas personas.Hay un ejemplo famoso,ocurrido el 1 de marzo 1950 en la población de Beatrice,en Nebraska (EE,UU.).Ese día,los 15 miembros del coro de una iglesia habían quedado a las 19h en la puerta de dicha iglesia para ensayar.Pero ese día,todos,por diferentes motivos,llegaron tarde.A las 19:25h la caldera de gas de la iglesia hizo explosión,salvando de una muerte segura a los 15 miembros del coro.Se hicieron cálculos matemáticos sobre este hecho y dio como resultado que las posibilidades que pasasen eren de una entre un millón
Después están los casos de sincronicidades colectivas,en que estos sucesos salvan la vida de muchas personas.Hay un ejemplo famoso,ocurrido el 1 de marzo 1950 en la población de Beatrice,en Nebraska (EE,UU.).Ese día,los 15 miembros del coro de una iglesia habían quedado a las 19h en la puerta de dicha iglesia para ensayar.Pero ese día,todos,por diferentes motivos,llegaron tarde.A las 19:25h la caldera de gas de la iglesia hizo explosión,salvando de una muerte segura a los 15 miembros del coro.Se hicieron cálculos matemáticos sobre este hecho y dio como resultado que las posibilidades que pasasen eren de una entre un millón
domingo, 10 de enero de 2016
CASOS DE LA VIDA COTIDIANA
Como los ejemplos propios no tienen validez al ser experiencias personales y por tanto,subjetivas,he querido mejor hacer un sondeo entre personas de mi entorno,para que me contasen aquellas ocasiones en que han notado como "una mano" o un entrelazamiento "mágico",les ha librado de un peligro o les ha ayudado o encontrar una respuesta o una guía a sus situaciones.Estos son algunos casos:
CASO 4: Un amigo mio estaba viviendo una época de depresión y hastío,debido a la falta de trabajo y expectativas en su vida.Un día estaba en casa de una amiga,pero se sintió tan desanimado que decidió marcharse y empezó a caminar sin rumbo fijo.De repente se le ocurrió ir a una emisora de radio donde había había colaborado algunas veces y que hacía meses que no pisaba.Justamente al abrir la puerta se encontró con una persona,con la empezó a hablar,y con quien inició una relación sentimental que le libró de su depresión y hastío.Aunque al final la relación terminó rompiéndose,mi amigo considera que esa relación le dio fuerzas y energías para enfrentarse a los problemas y le devolvió la ilusión perdida.
CASO 1:Le ocurrió a un familiar,que se quedó sin gasolina mientras conducía el coche.Se le olvidó llenar el depósito y justamente se dirigía a una gasolinera,mientras se paró en un enlace de carreteras,al intentar arrancar ,el coche ya no se puso en marcha.Pero el lugar donde le ocurrió fue justamente al lado de un arcén donde había dos policías dirigiendo el tráfico.Policias que generalmente no estaban nunca allí pero que debido a una carrera ciclista estaban allí ordenando un tráfico mayor al habitual.Los dos policía ayudaron a mi familiar a subir el coche al arcén,y desde allí telefoneó al seguro para que una grua la llevase a una gasolinera.Si el coche se hubiese parado justamente unas decenas de metros más delante,se hubiese parado justo en una autovía muy transitada.Además,posiblemente los policías no la hubiesen visto debido a que habia barreras que impedían la visibilidad.Pararse en medio de una autovía hubiese resultado extremadamente peligroso.Pero la sincrinicidad hizo que mi familiar fuese por un lugar donde generalmente no transitaba y el coche se quedase sin gasolina en un lugar poco peligroso y con dos policías a su lado que la ayudaron.
CASO 2: Este suceso le ocurrió a un amigo.Transitaba por un carretera comarcal,con poca circulación,hacía su trabajo.Una mañana el radiador se quedó sin agua y el coche empezó a calentarse y se le paró.Era una carretera poco transitada.Pero el coche se le paró justamente al lado de una fuente,Fuente que según mi amigo,jamás se fijó que estuviese allí.Gracias a esa fuente pudo coger agua que pudo meter el el radiador y el coche pudo ponerse en marcha de nuevo.El coche,como se ve,se para justamente al lado del lugar done le ofrece la solución a su problema.
CASO 3: Un familiar estaba haciendo footing en un campo.De repente sitio que le daba un ataque de asma,pero no llevaba encima el inhalador.Intentó ir hacia el lugar más cercano,el cementerio,para pedir ayuda a os trabajadores del mismo,pero le era imposible avanzar.Al lado había una carretera secundaria muy poco transitada.De repente una furgoneta pasó por allí y al ver a mi familiar en dificultades le ofreció a que se subiese.Dicha furgoneta se dirigía a repartir comida al restaurante que estaba justamente debajo de la casa de mi familiar.Por lo que la furgoneta se dirigió justamente donde mi familiar vivía,y en pocos minutos pudo ir a su casa y utilizar el inhalador.Un perfecto caso providencial de persona que va justamente donde vive mi familiar y le lleva directamente a su casa.
CASO 4: Un amigo mio estaba viviendo una época de depresión y hastío,debido a la falta de trabajo y expectativas en su vida.Un día estaba en casa de una amiga,pero se sintió tan desanimado que decidió marcharse y empezó a caminar sin rumbo fijo.De repente se le ocurrió ir a una emisora de radio donde había había colaborado algunas veces y que hacía meses que no pisaba.Justamente al abrir la puerta se encontró con una persona,con la empezó a hablar,y con quien inició una relación sentimental que le libró de su depresión y hastío.Aunque al final la relación terminó rompiéndose,mi amigo considera que esa relación le dio fuerzas y energías para enfrentarse a los problemas y le devolvió la ilusión perdida.
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